Nothing but the rain

Han pasado ya unos minutos, y lo he dejado ir, se ha ido, se ha ido ese sentimiento de vacío. Me pasó lo mismo con Las Chicas Gilmore y El Ala Oeste. Es un vacío que tarda en llenarse y cuando lo hace es porque se está preparando para volver a vaciarse. Sé que volveré a pasar por lo mismo cuando acabe de ver Six Feer Under o cuando en mayo termine Lost (por cierto vaya mierda de capítulo doble que nos ofrecieron para abrir la última temporada).

Así es la triste vida de un adicto a las series. Las ves por primera vez, te enamoras, vuelcas todo tu amor en ellas y se acaban. Siempre se acaban. Pero ya que lo hacen por lo menos que lo hagan como Battlestar Galactica, dejando un buen sabor de boca, obsequiándonos con esperanza e inquietud, con amor del bueno, del eterno, porque sí, en Battlestar Galactica hay mucho amor embadurnado en toneladas de carnaza (lo cual nos lleva directamente al vicio).

Pero lo más importante de Battlestar Galactica es toda la profundidad que guardan sus guiones. En pocas series/películas he visto personajes tan bien construidos, tan poliédricos, con tantas aristas, que giran sobre si mismos como peonzas buscando su lugar en un universo inhóspito donde los enemigos interiores y exteriores los acucian.

De entre todos ellos, empezando por el odioso Gaius Baltar y acabando por cualquiera de los Cylon, me quedo con 4: Lee Adama, ideales y valentía; Kara Thrace, instinto y miedo encubierto por un coraje inusitado; Bill Adama, sabiduría y templanza y Laura Roslin, desde ya uno de mis personajes favoritos por siempre jamás, creo que es un espejo en el que me puedo ver reflejado, parece que constantemente se derrumba precipicio abajo, pero siempre saca fuerzas de donde no las hay, para al fin y al cabo seguir hacia delante, un día más, un mes más, un año más.

En cuanto a los temas, BSG aborda principalmente cuestiones relacionadas con la lucha entre fe y ciencia, la moralidad, la corrupción, el miedo a lo desconocido, la justicia, la política, el difícil equilibrio entre el gobierno y el ejército y la religión. Yo creo que las religiones acabarán por destruir el mundo, pero en como esta serie aborda el tema religioso encuentro un punto de parada obligada en mi recorrido vital. BSG no es puro divertimento de ciencia ficción bien hecho (como la Star Trek de J.J. Abrahms), no, es una serie que te hace reflexionar constantemente sobre la humanidad en general y sobre uno mismo en particular. Todas las dudas que nos afligen, todas las cuestiones de la vida moderna que nos hacen cuestionarnos nuestro modo de vida tienen cabida en Battlestar Galactica. Puedo decir orgulloso que ningún capítulo me ha dejado indiferente, siempre le he dado vueltas a esta cabeza loca después de un chute de 40 minutos en vena de acción e intimismo dramático. Un chute al que le seguía otro. Y así todo el rato. Hasta este día. Battlestar Galactica se ha acabado para mí. ¿Qué escucho ahora Almirante William Adama? Como Starbuck, nada salvo la lluvia señor.

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Una respuesta a Nothing but the rain

  1. mi cuñado tb ve esta serie!! creo q te lo habia dicho ya :)

    vuelvo a estar estancada con ADMBT pero ya vi un capitulo mas xD

    un besooo, y estudiaaaa

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