Aquí y no allí

Son las 3 de la tarde, no te he llamado aún. No es que me haya olvidado de ti pero prefiero esperar a las 6 para hablar contigo, no es cuestión de dinero, gastar 50 céntimos a mayores no me quita el sueño, no sé explicar lo que es. Me hubiera gustado estar en casa hoy y hacerte spaguettis a la carbonara. Hubiera sido divertido. Te echo de menos, pero no es algo que pueda explicar verbalmente. Te echo de menos pero no quiero decirte que lo hago, ni quiero ni puedo hacerlo. Los días pasan y yo ya no soy lo que era. Posiblemente me esté distanciando de ti, de todos, en cierta forma, intentando marcar las distancias necesarias para que mi coraza funcione. Sí, esperaré a las 6 para llamarte, mientras busco tu regalo de 20 euros. Mi cartera no da para más, pero eso ya lo sabes porque eres la mano que mece mi cuna financiera. Ahora mismo estarás saliendo por la puerta. Quizás pienses en que no te he llamado, que me he olvidado de ti, pero no lo he hecho. Hoy doné sangre, el tiempo está un poco revuelto y hay obras por todas partes. Estoy viendo El Ala Oeste. A ti siempre te gustó más A dos metros bajo tierra. Posiblemente yo fuera muy joven como para entenderla. Es posible que nunca te dieras cuenta de ello. Quizás siempre viste en mi lo que te convenía en función de las circunstancias, un niño indefenso y huraño, un joven adulto e independiente. Pero yo nunca fui nada de eso, ni todo lo contrario. Si tengo miedo lo encierro en mi cabeza y si estoy triste doy largos paseos escuhando música. Soy bastante más simple de lo que tú piensas, y quizás un poco menos duro. No sé como habías imaginado que sería, solo sé que me levanto cada día deseando no decepcionarte.

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2 respuestas a Aquí y no allí

  1. Que bonito, Pei. Me encanta.

    Yo también tengo la mala costumbre de encerrar en mi cabeza mis medios y de guardarme para mí misma mis tristezas, aunque siempre hay alguien que se da cuenta de ello.

    Echo de menos los paseos por la alameda. No es que diéramos muchos, pero aquel post-kebap de pollo y con un helado del señor simpático me encantó. Incluso me atrevería decir que fue una de las mejores tardes de todo el curso.

    I miss you, Kevin. Mañana nos vemos.

  2. C.J. dijo:

    Ella está orgullosa de tí. No puede ser de otro modo.

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