Fuera de temporada. The Good Wife

Desde aquí y desde otros soportes he arremetido sin prisa pero sin pausa contra Ridley Scott, uno de los directores más bipolares que conozco, que es capaz de parir dos clásicos modernos como son Alien y sobre todo Blade Runner y otro sustentado en testosterona teen: Gladiator;  y a la vez hacer películas como Red de mentiras que te dan ganas de pegarte un tiro. Así es él y por eso no me cae demasiado bien, sin embargo hace unos años ya produjo junto a su hermano, al aparatoso director de películas aparatosas, Tony Scott, una miniserie bastante entretenida y bien facturada titulada The Company, que ahondaba en las miserias de la CIA. Ahora el tándem me sorprendió, cautivó y enganchó a una serie a medio camino entre lo bueno y lo notable, que estrenó la CBS en octubre como uno de sus platos fuertes para la temporada de máximo consumo televisivo del año. Hasta aquí todo bien. El problema de partida es que The Good Wife no es el prototipo de serie a la que yo me suelo enganchar, no es un drama o una comedia de 40-50 minutos, no es una dramedia, ni siquiera es una sit-com, no, The Good Wife es un procedimental, el género más denostado por todo buen amante de series que se precie. Un procedimental es una serie dramática de formato 40 minutos, emitida por una cadena generalista (CBS, ABC, NBC, FOX o CW) en la que cada capítulo tiene una trama principal auto conclusiva con independencia de que se puedan establecer diversas tramas arco que atraviesen varios episodios. Este género adscrito al macro-género drama está, a su vez, ligado a determinadas profesiones: policías, médicos o como en este caso, abogados, y sus guiones se caracterizan por dar poca cancha a los sentimientos y emociones de sus protagonistas. ¿Ejemplos de procedimental? Las CSI, las NAVY, Mentes criminales, Ley y Orden… Vista una vistas todas. Así que esto es una novedad para mí, porque yo nunca me había enganchado a una serie de este tipo hasta el momento. Perdón, miento, sí que lo había hecho, hace años me enganché a una serie fresca, sustentada por una personaje fabuloso que me sacaba una sonrisa con su mordacidad e ingenio, creo que se llamaba algo así como House y que de ella no quedan ni los restos después de tanta cansina repetición del mismo esquema narrativo.

A todo esto, la trama de The Good Wife es la siguiente: el fiscal del condado de Cook (que es el condado de Chicago) es encarcelado tras ser acusado de corrupción (además de demostrarse que es un putero), obligando a su mujer a volver a ejercer como abogada para sacar adelante a la familia. Sí, así como lo he resumido suena a bodriazo, pero no lo es, porque lo que no he dicho es que por el medio corre una trama política apasionante además de diversas historias de amor, vicio y destrucción que le dan el punto picante necesario.

Pues bien, hemos llegado al final del camino de esta primera temporada y no solo no me he bajado sino que estoy enamorado de la serie hasta las trancas. La veo sin ningún tipo de esfuerzo, los minutos se pasan volando, los personajes cada vez me gustan más, sobre todo las tres mujeres con más peso Julianna Margulies, bordando un papel más complejo de lo que parece, lleno de capas sobre capas y que ya le ha dado el Globo de Oro y el SAG, a la espera de en otoño llevarse el Emmy; Christine Baranski, una excelente actriz dotada por igual para el drama como para la comedia, que descubrí en Mamma Mia!, veneré en sus actuaciones esporádicas en The Big Bang Theory y que aquí está repleta; y Archie Panjabi, en un papel menos vistoso que el de las otras dos, pero que sin embargo es pieza fundamental para el engranaje de todas las tramas, una maravilla indio-americana.

No es la clásica serie que yo recomendaría, porque si me la recomendaran no la vería, no diré tampoco que es una maravilla, simplemente me he enganchado a ella, es uno de mis semi-placeres culpables. Un 8, y esperanzas (fundadas) de que la segunda temporada será mucho mejor, visto lo visto en la season final.

El capítulo: Hybristophilia (1×22)
Lo mejor: la trama política y recrearme con el Matt Czuchry post-Gilmore Girls.
Lo peor: que su planteamiento narrativo te aleja de ella.
Esta entrada fue publicada en Fuera de temporada y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s